Argumentos contra un proyecto destructivo.
El subfluvial traerá consigo un aumento del tráfico del 33%, lo que se traducirá en mayores niveles de CO2, partículas contaminantes y ruido. Esto afectará directamente a la salud de los vecinos y vecinas de los barrios colindantes, así como a toda la ciudadanía.
El subfluvial es un proyecto totalmente ecocida que dejará una deuda ecológica masiva a las generaciones futuras: más emisiones de CO2 y un entorno mucho más degradado. Docenas de árboles serán talados en el parque de Artaza y se dañará irremediablemente el ecosistema del río Ballonti.
En lugar de fomentar el transporte público eficiente y políticas que unifiquen la conservación de la naturaleza con un sistema social de transporte, esta obra millonaria perpetúa la dependencia del transporte privado y el beneficio de unos pocos.
Durante la ejecución de las obras, los vecinos del entorno y especialmente los trabajadores y alumnos del instituto sufrirán ruidos, polvo y vibraciones, la Diputación suspenderá temporalmente la regulación de los niveles de ruido para permitir voladuras.